viernes, 16 de diciembre de 2016

ALQUITRÁN

Leídos todos, uno a uno, con todo el tiempo del mundo, deteniéndome en cada palabra, en cada verso, en cada sentimiento escondido aflorando cual libro abierto.

Una marea me pasa por la cabeza que no se cuándo va a parar. Y me conoces tan bien en tan poco tiempo... No me gusta quedarme con la duda, y esta es una de esas grandes, enormes.
Me siento tan mal conmigo misma por dudar, por pasármelo bien contigo, por todas y cada una de las personas que nos rodean y los sentimientos que tendrían al respecto. Te los podría detallar todos, uno a uno, con pelos y señales. Un listado exhaustivo que conocería a la perfección.

Pero has dado en la clave, no quiero perderlo. No quiero jugar contigo, no quiero jugar conmigo misma. No quiero darle la espalda a mi corazón.

Y este llanto desconsoladamente mudo grita al cielo que ojalá no hubiera sucedido nada de esto. Yo no lo he buscado, yo no lo quería. Y mi corazón no me deja respirar. Solo puedo alcanzar unos breves segundos de tranquilidad cuando mis mejillas se llenan de lágrimas silenciosas, que apenas son constantes gracias a este corazón sin aliento.

Y es que solo puedo ser feliz cuando vivo el día a día. Mi cerebro adormecido no debe pensar en lo que pasará mañana, en lo que pasará esta noche, en lo que pensarás en el futuro, por muy cercano que sea...

Me da miedo quedarme sola, me da miedo que los pensamientos se agolpen en la soledad y me da miedo que esos pensamientos solo me lleven a ti.

Carlos, Carlos, Carlos... ese es el nombre que intento repetir y que solo me ... no soy capaz ni de escribirlo, no soy capaz de poner una palabra más y las lágrimas ya están cayendo por esos tristes ojos que no paran de querer mentir.
Y es que si no pensara en los demás, no sería yo misma. Me encantaría ser fría y frívola. Que no me importara nada más que yo, nadie más que yo y tu...

Intento limpiar mi alma con la lluvia de los ángeles, pero es como alquitrán.
Ojalá no quisiera a alguno de los dos, me sorprenden mis pensamientos entre sollozo y sollozo.
Tengo miedo de mirar el móvil porque no se quién de los dos será... ni se quién de los dos quiero yo que sea...
Y al ver tu nombre en la pantalla del móvil no se si quiero saberlo o no... No me atrevo

Hasta el rímel descorrido por mi cara cuesta también limpiarlo...

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"A tres metros sobre el cielo"

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.