lunes, 16 de diciembre de 2013

ESTADO: BUSCANDO SU TRÉBOL

Hace tiempo fue tan estúpida como para negar a sus amigas, se rió de ellas por llevarle la corriente a un chico al que ni siquiera conocia, con el cual había hablado una vez por messenger, el programa ese que ya parece prehistórico. Y ahora, sin motivo ni razón aparente, le vuelve a la cabezan ese momento.

Cuando eres pequeño tus amigos son tu vida, ellos lo son todo y sin ellos tu no eres nada ni nadie... y ella lo sabe bien. Aún recuerda, a pesar de su mala memoria, ese día en el que se encontró sola. No le apetecía encontrarse con nadie ni hablar con nadie que no fueran ellas. Y ellas dos no podían estar más lejos. Separadas por apenas unos pupitres y un par de paredes parecía que un océano se creaba en medio, tragando con sus feroces olas a todo el que osara adentrarse en él. Y poco a poco iba tragando para no hacerse nota, poco a poco se iba quedando más y más pequeñita sin moverse para pasar todo lo desapercibida que fuera posible.

Aquel día, siendo más pequeña de lo que le gustaría, aprendió una lección que no sería hasta diez o quince años más tarde que entendería. Jamás le sigas la corriente a nadie por intentar ser aceptada, jamás le rías las gracias a las personas que menos gracia tienen del mundo. ¿Porqué todo el mundo hace lo que sea por ser aceptado? ¿Porqué tenemos que encajar en un mundo que tiene infinitas piezas irregulares? Y lo más importante, ¿porqué mentir para ser aceptado? No merece la pena.

La diferencia es que ahora tiene la fuerza para luchar por lo que quiere. Ahora tiene la capacidad de decidir de parte de quien está y de parte de quien no. Ahora sabe que realmente amigos se pueden contar casi con los pétalos de un trébol. Los afortunados llegarán a tener hasta cuatro, pero el resto de las personas tendrán que conformarse con tres. Y es que desde pequeños queremos tener amigos, sentimos la necesidad innata de acercarnos a la gente en la guardería y hablar con ellos. Es maravilloso como en esa época todo el mundo era tu mejor amigo por que pintara contigo o jugara a juegos que casi ni entendías. 

Pero con el tiempo te das cuenta que hay muy pocas personas que merezcan la pena. Hay muy pocas personas que no te decepcionen y que te vayan a defender contra todo pronóstico. Hay muy pocas personas a las que quieras defender contra todo pronóstico...

Porque hay personas que casi sin darte cuenta se convierten en amigos, se hacen un huequito en tu mundo y se hacen querer. Eso no significa que no tengan defectos, y ella lo sabe bien. Nadie es perfecto, ni siquiera ella, aunque le guste hacerse la divertida diciendo lo guapa y encantadora que es. Ella también es realista y te enumera sin saltarse ninguno todos los defectos que tiene y errores que comete. Pero eso son los amigos, esas personas que sin darte cuenta han entrado y se han quedado contigo, en las buenas y en las malas, conociendo tus defectos y aceptándolos. 

Porque en las buenas está todo el mundo a tu lado. Pero, ¿y en las malas?

domingo, 15 de diciembre de 2013

ESTADO: SIGUIENDO SUS EXPECTATIVAS

- ... No se si lo hago porque es lo que se espera de mí o porque realmente es lo que yo quiero hacer.

El momento de silencio del teléfono de después de esa frase basta para que su mente esté ya muy lejos de la conversación.

¿Alguna vez habré hecho algo no simplemente porque sea lo que se espera de mi sino porque realmente quiera? - Piensa ella. En la vida tienes que cumplir unas expectativas. Se espera de ti que te busques un futuro, se espera de ti que aprendas idiomas, se espera de ti que saques buenas notas y se espera de ti que busques trabajo, hoy en día el que sea ya que la situación está muy mal. No para de oir a su alrededor que la situación está muy mal, que hay que salir al extranjero, que no se puede rechazar ninguna oportunidad... Pero le da miedo pensar que sea un robot que simplemente esté haciendo lo que le dicen. - ¿Por qué nadie me pregunta lo que pienso yo? ¿Por qué no nos podemos salir de esos cánones de lo que se espera de nosotros?

Aterrorizada pone su mente a trabajar para pensar en cosas que ha hecho por su propia voluntad, cosas importantes como... El pánico se refleja en sus ojos. ¿Cosas importantes como...qué? No se le ocurre ningún ejemplo. - ¿Será verdad que todo lo que he hecho en mi vida era lo que tenía que hacer? ¿Cuándo se anteponen mis decisiones a las decisiones que los demás toman por mi? Quizás haya tomado la decisión de seguir la corriente, pero en ese caso ni me acuerdo cuando fue eso. No he firmado ningún papel donde pusiera que no pudiera pensar por mi misma. No he estampado mi sello en ningúna ley que me impidiera disfrutar de la vida. 

Es hora de empezar a pensar lo que quiero de verdad, aunque quizás no lo sepa. Es hora de descubrirme a mi misma y saber lo que quiero hacer en la vida. Todos tenemos una vida para algo y yo no quiero ser otra persona de las que pasa sin más. Hay que fijarse unos objetivos y conseguirlos, pero me da miedo que mis objetivos se centren en el trabajo. Me da miedo que mis objetivos sean ascender, ganar más y llegar a ser directora ejecutiva de una multinacional, por ejemplo. No me fío de que eso haya salido de mi o me lo hayan metido en la cabeza a empujones. No me fío de que sepa exactamente lo que quiero hacer con mi vida.

No se si lo que hago es lo que se espera de mi o lo que yo quiero hacer en realidad

jueves, 12 de diciembre de 2013

POR LOS VIEJOS TIEMPOS

En cualquier momento la vida de todo el mundo puede sufrir cambios. Pueden ser cambios drásticos o pueden ser cambios rutinarios. Pueden ser cambios que signifiquen el mudarte a otro país o simplemente cambiar los cordones de las zapatillas.

¿Y si unos cambios son tan fáciles de tomar, porqué otros nos cuestan tanto? Es cierto que no siempre se puede vivir anclado en el pasado pero quizás sea demasiado nostálgica. Siempre quedará el "por los viejos tiempos". Pero llega un punto en el que los viejos tiempos hacen más mal que bien, llega un punto en el que ya no valen más excusas. ¿Cuántas veces se van a perdonar las malas acciones en pos de "por los viejos tiempos"? ¿Cuántas veces se va a volver a perdonar y se va a volver la cara para no ver las cosas "por los viejos tiempo"? ¿Cuántas veces volverá la ilusión de que todo sea como antes? ¿Cuántas veces nos creeremos, o nos querremos creer que solo ha sido una mala racha, una mala influencia puntual o un olvido por parte de la otra persona?

Quizás yo le de demasiada importancia al pasado. Quizás el pasado solo sea eso, pasado, y no debe evocar nada en el presente. Pero yo no soy así y no lo puedo evitar. No puedo dejar de añorar lo que una vez fue y no puedo imaginar como hemos llegado a esta situación. No puedo dejar de pensar cual es el origen de tal cambio. ¿He sido tan mala contigo como para que hagas borrón y cuenta nueva? ¿He sido tan mala contigo como para que incluso piense que me odias? Sinceramente, yo se que no soy una santa, pero en serio me gustaría que me explicaras lo que ha pasado, porque no me lo explico.

No se que más puedo hacer, no se cuántas excusas más podré darme para no aceptar los cambios y para perdonar todas tus acciones. Aunque nosotros no lo sepamos, todas las acciones que llevamos a cabo tienen consecuencias. Quizás sea que a ti ya no te importan las consecuencias que tengan sobre mí. Quizás sea que en tu diccionario mi nombre ya no sale en la palabra amiga. Quizas... quizás sea solo una mala racha y tenga que aguantar el tiro... ¿por los viejos tiempos?. Pero la pregunta clave es: ¿Hasta cuándo?


Y es que los cambios nos asustan a todos...

jueves, 7 de febrero de 2013

PENSANDO CON ELLA MISMA

Se sientas en el salón y escucha nevar. Todo tan bonito y frío... Todo tan solitario.

Nadie sale a la calle porque hace un tiempo malisimo, pero a ella no le importa. Le gustan esos días que se puede quedar en casa con el pijama puesto y una manta por encima mientras lee un libro aislada del exterior. La única conexión que tiene es el sonido del granizo y el viento de fondo. Y mientras lee, su cabeza se pone a pensar como si del libro quisiera escapar, como si supiera que están a solas y quiere aprovechar ese momento.

Sabe que tiene que aprovechar mientras es joven. Ella siempre ha sido una aventurera y nunca le ha importado irse a vivir o trabajar al extranjero, pero una parte de ella, sabe todo lo que deja atrás. Siempre ha querido viajar y es de mente abierta, tiene todos los ingredientes para irse... O eso cree ella. Ahora que esta estudiando en el extranjero y ha tenido este acercamiento a lo que ella siempre a querido, empieza a ver que no todo es bonito. La vida en general, nunca es como se espera, siempre hay retos en el camino y tienes que superarlos para conseguir lo que realmente quieres, pero, ¿Qué es lo que ella realmente quiere? No lo sabe su cabecita pensante, y la solución a esa pregunta no se puede encontrar en otra persona ni otro lugar que no sea ella misma. ¿Qué es lo que realmente quiere hacer? Siempre le ha dado miedo hacerse esa pregunta. Quizás por eso sea que siempre tiene la música puesta, desde que se despierta hasta que se acuesta. Está todo el día escuchando música, y ahora parece que, muy acertadamente, la cabeza le hace pensar en todo eso. Quizás le de miedo ensimismarse en sus pensamientos. Sabe que hay preguntas que debe hacerse, debe poner en orden su vida ahora que le queda un largísimo camino por delante, pero le da miedo. 

Su lema siempre ha sido hacer lo que más le guste con lo que tenga, pero es solo una forma de autoconvencerse de que le gusta lo que está haciendo. ¿Y si nunca le ha gustado nada de lo que hace? ¿Y si simplemente se ha dejado guiar por lo que otros le han dicho o le han aconsejado? Quizás nunca llegue a hacer lo que le gusta, o quizás simplemente nunca llegue a saber lo que queire de verdad. Es muy bonito decir que lo va a probar todo antes de decidirse, pero si no puede, si las condiciones no le dejan... ¿Será lo suficientemente fuerte para luchar por lo que realmente quiere, o al menos, lo suficientemente fuerte para descubrirlo?

Seguidores

"A tres metros sobre el cielo"

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.