jueves, 7 de octubre de 2010

POR EL SIMPLE HECHO DE EXISTIR

Cada vez que han podido me han ido empequeñeciendo un poco más y más y más. Y cuando parecía que ya no podían más, un poquito más.

Se empeñaron a conciencia en crearme complejos, en apartarme y poner a todos en mi contra... Y el objetivo sigue a través de los años.

E inevitablemente me duele... No puedo evitarlo. Eso significa que tengo sentimientos, que sigo viva. Muy a mi pesar. Por mucho que pase el tiempo o por mucho que aprenda a sobrellevarlo. Por mucho que me haya resignado o por mucho que aparente que no me importa, me duele.

Me duele que mi hermana no me dirija la palabra en días y que cuando lo haga sea para chillarme malhumorada que pregunte quien le llama cuando le llevo el teléfono a su cuarto. Me duele que cada vez que me siento a la mesa ella mueva su silla para alejarla un poco más de mi. Me duele que si me mira sea con desprecio... Me duele que no me quiera... Ya no digo querer. Me duele que me ignore, que todo lo que diga de mi a los demás sea con la oportunidad de despreciarme, con la oportunidad de intentar alejarles de mí.

¿Se puede saber que he hecho yo? ¿Se puede saber que he hecho para merecerme esto? Una frase gritada desde el pasillo me viene a la cabeza... "Por el simple hecho de existir"

2 comentarios:

  1. ánimo :) a lo mejor no tiene un buen día :)
    un abrazo grandeeeeee :)

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  2. Eso nos pasa muchas veces...
    Intenta hablar con ella aunque sea solo para decirle que tienes sentimientos y eres su hermana...
    Yo te ofrezco una mano para levantarte de ese pozo de tristeza, adelante, tu puedes :)
    Chispas de Felicidad!

    D!SFRUTA!!

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"A tres metros sobre el cielo"

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.