domingo, 30 de mayo de 2010

AQUEL VERANO

Una fría mano toca su mejilla. Cuando se da cuenta de que es su propio brazo enfriado por apollarlo encima de la barandilla se hace la loca. A veces es tan reconfortante una mano amiga que haga un gesto cariñoso sin esperar nada a cambio...

Disfruta del momento, pues sabe que el amanecer no dura por siempre. Tarde o temprano el sol se moverá, el color rosaceo mezclado con el azul del cielo alguna vez se irá con el viento sin preguntar si es lo que quieres o no.

Nota la gravedad en los pies que tira de ella hacia abajo. Casi puede sentir la espuma en el viento rozándole los dedos de los pies, enfriándolos poco a poco, salvándolos del calor.

Respira, simplemente respira y escucha el murmullo de las olas a lo lejos... pero un ruido más alto la hace abrir los ojos. Una niña la mira embobada. No se había dado cuenta de que había estado tanto tiempo con los ojos cerrado. Bañanda por los rayos de sol ha sido demasiado fácil recordar aquel verano...

3 comentarios:

  1. Recordar veranos pasados es mi pasatiempo de invierno, el de verano es soñar con otros futuros :)
    Besos.

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"A tres metros sobre el cielo"

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.