martes, 8 de diciembre de 2009

INOCENCIA

Y hoy tengo ganas de escribir, tengo ganas de contarle al mundo que me gustaría perderme en el mundo de la inocencia, en el mundo de los niños. Lo felices que son cuando les enseñas algo que les gusta, algo que no comprenden. Se les ponen los ojos como platos y puedes sumergirte en ellos para ver la felicidad pura, la inocencia mas sincera, la sorpresa mas alarmante...

Porque ellos creen ciegamente en lo que se les dice, en lo que ven aunque no lo entiendan. Creen en la simplicidad de las cosas, creen en la sencillez más allá de las apariencias. No se paran a pensar si eso esta bien, si deberían de actuar diferente, si significará realmente eso lo que ven, lo que les dicen... Ellos leen en la transparencia que mucha gente, y desafortunadamente mas bien pronto que tarde, ya no saben leer.

Porque ellos ven las cosas claras. Nosotros somos más complicados. Siempre tenemos que buscarle otro sentido a las cosas. Otro sentido que lo complica todo, que nos llena de dudas... Me da pena que la gente mas mayor no haga caso a los niños, cuando ellos realmente son sinceros, dicen lo que piensan, lo que, si te paras a pensar un poco, tiene mucho sentido. Quizás más del que estarías dispuesto a reconocer. Saben leer la cara de la gente, la actitud, la verdad en sus palabras. Tienen como un sexto sentido, saben reconocer la verdad donde la ven y saben transmitirla también. Que pena que haya gente que no les haga caso... Como me gustaría volver a esa edad... a la edad de la inocencia.

2 comentarios:

  1. Amiga, que lindo seria perderse en ese mundo, volver a ser niña, cierto que ellos ven las cosas difrente a nosotros, me gusto mucho este post, te dejo un beso, cuidate.

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  2. si entiendes de corazon a los niños, aun posees esa inocencia que no juzga.:)

    "la madurez la poseemos desde niños, otra cosa es que la alimentemos, o no"

    muy lido post:)
    besos!

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"A tres metros sobre el cielo"

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.